Copyrights @ Journal 2014 - Designed By Templateism - SEO Plugin by MyBloggerLab

,

Singapur, una diminuta y variopinta Ciudad-Estado

29/05 al 03/06.
6 días, 5 noches.

1 u$s - 1,245 Singapore Dollar



Vuelta al ruedo, vuelta a viajar. A ser un backpacker nuevamente! Ya en el avión se me vio muy concentrado en el viaje, planeando e ideando; de las 11.35hs que duró el viaje, debo haber dormido fácil la mitad del trayecto. Ningún remordimiento. Y se formó tremenda pareja con el singapureño de al lado, fuimos el dúo dinámico de la dormilona; el habrá estado despierto apenas dos horas. Fuimos la envidia del avión.

Llegados a la ciudad-estado de Singapur, se sigue sintiendo que estoy en el 1er mundo; mucha pulcritud, mucho orden, mucho respeto. Una ciudad que rebosa de edificios altos, que acercandose al sector céntrico, se vuelven ejemplos inequívocos de que si juntás plata y buenos arquitectos, podes tener una ciudad con bellisimas construcciones, y una urbanización impecable -al menos a ojos míos... habrá que ver qué dice un arquitecto-. Repleto de espacios verdes, tanto plazas pequeñas como tres enormes jardines botánicos; edificios altísimos con parques con árboles, que conectan distintas torres; mucho espacio para caminar por la calle, producto de diseños arquitectónicos que dejan lugar libre en las plantas bajas, para facilitarle la vida al peatón. No hubo día en que no descubrí un nuevo edificio que me sorprendía y al cual le sacaba fotos para mostrarle a mi hermano el arquitecto. Por otro lado, recién al 3er día vi una casa, en un barrio, algo que llegué a pensar que no existiría, rodeado de tanta monumentalidad.

Y un capitulo a parte merecería el sector hiper turístico compuesto por Marina Bay -un hotel de tres torres, coronado por una plataforma en el piso 57, que se despliega en forma de barco-, The Merlion -una ecléctica escultura de un pez-león-, y una larga hilera de edificions iluminados frente al agua, que juntos dan una bellísima imagen nocturna.

Little India, Chinatown, Isla Sentosa, Botanic Gardens, Gardens by The Bay, todos lugares a los que fui y recomendaría ir.





Más allá de las evidentes diferencias culturales, estéticas, y otras cosas más, volver a Singapur, en cierta manera, se sintió como volver a casa. Hay ruidos, hay olores, hay vida nocturna hasta en un día de semana, hay gente con camisetas de fútbol, hay vida. Me resulta imposible no seguir comparando con NZ, y creo que esa es la razón por la cual aún llegando a un país tan distinto al propio, vuelvo a sentirme un poquito más cerca de "lo mío". Pude salir a comer después de las 9pm sin preocuparme por conseguir algo para comer más que un Pizza Hut o un Mac.

Ya en 5 días comi una gran variedad de comidas orientales, mayoritariamente compuestas de arroz con... algo. En algunos casos supe de que estaba compuesto ese algo, en otros casos... bueno, pues no. Tuve la fortuna de enterarme de un templo budista (gracias al blog Marcando El Polo), "The Buddhist Lodge" (17, Kim Yam Road), que da comida gratis durante el día. Si, gratis; no sólo sin pedir nada a cambio, sino que te invitan, te ayudan, te guían, te explican. Excéntrico esto de comer gratis en un lugar, con un buda de como 10 metros casi al lado. Y luego, las meriendas y cenas las repartí en diversos puestitos de comida, ubicados por lo general en lo que llaman "Hawker Centre", lo que vendría a ser centros de comida. Básicamente son espacios con decenas y decenas de pequeños puestos con diversas ofertas culinarias, china, hindú, arabe, y mucha mezcla. Esta diversidad no es únicamente gastronómica, sino que viene del increíble multiculturalismo que existe principalmente en Singapur, Malasia e Indonesia -esto es lo que se por ahora, lo que aprendí en estos días-.





Tras siglos de invasiones de diversos imperios, de períodos de immigración de distintas regiones, se generó una etnia-cultura-gentilicio (sinceramente no se cómo llamarlo... voy a tener que consultar con mis amigas antropólogas) llamada PERANAKAN. Se puede ser Peranakan de Java, Hokkien, hindú, malayo, y más. Y esta... gente, posee una increíble mezcla cultural, religiosa, y también, como decía, la que más estoy apreciando por el momento, gastronómica.

Indemne como venía mi apreciación culinaria, después de 2 días de que mi estómago soportara estoica y calladamente los continuos embates de currys, picantes y sabores distintos, el 3er día vino a despertarme la realidad de que no soy de acá. Soy apenas un humilde argentino que gustó siempre de estas comidas orientales, pero que debe, ante todo, respetar la furia del picante, la potencia del curry, la ira de esas salsitas gustosas sin-nombre. Digamos que tuve que llevar a cabo un acto de humildad por decirlo así, y volver a comer más livianito, menos variado, con menos picante, más hidratos de carbono, y hoy en Johor Bahru, ya en Malasia, un buen combo de MacDonalds -eso si, no pude evitar ponerle una salsita picante a las papas-.





Me tomó unas jornadas el caer en la cuenta de que ya estoy nuevamente de viaje, haciendo turismo, probando nuevas cosas, disponiendo completamente de mi tiempo, sin pensar en que tengo que trabajar más tarde, al día siguiente, o la otra semana. Ahora es tiempo de disfrutar. ¡Ahora la cuenta de banco no va a hacer mas que bajar!

No tardé en moverme como pez en el agua en el sector céntrico + chinatown, siempre acompañado por mi mapa de turno. El Manchester United y el Barcelona empatan en el primer puesto en cantidad de camisetas que vi que usa la gente. Pero la liga inglesa gana por afano, y luego la española. Y en categoría de selecciones nacionales, creo que viene peleado entre España y Argentina, y luego Alemania. Y resulta muy curioso ver gente local con la casaca de Messi, o la de Argentina, o hasta incluso un botinero argento!!!

Otra peculiaridad que salta a la vista al caminar por las calles, es que una gran mayoría de l@s model@s de publicidad gráfica son... occidentales! Claro que hay también de los locales, pero muchos son de ojos...... redondos? No rasgados? Nuevamente me encuentro en problemas linguisticos, y al estar escribiendo en el cole de Johor Bahru a Malacca (Malasia), no tengo al amigo google para la duda.

En fin. Singapur me ha gustado mas de lo que esperaba. Los backpackers se quedan apenas un par de días normalmente, huyendo de los altos precios, para continuar en otros países mas bondadosos con el bolsillo cocodrilesco de los jóvenes viajeros. Pero pudiendo resolver el tema monetario, me encontré con un país con varias cosas para ver, que amerita quedarse al menos 3 días completos.





¿Como solucioné el tema monetario? No sólo almorzando gratis; volví a hacer uso de Couch Surfing, es decir, dormir en el hogar de alguien, y gratis.

La 4ta y 5ta noche la pasamos en la casa de Wasif. Bah, casa, en realidad dormimos y vivimos en su habitación. Más allá de no estar muy cómodos, nuestro anfitrión tuo muy buena onda y nos tiro info de qué hacer y a donde ir, y nos dio la llave de su hogar sin ningun atisbo de duda. Wasif es del sureste de India, y está hace un año trabajando en Singapur, porque labura mejor y gana más plata. No parece tener muchos amigos aún, se la pasa viendo cricket y tenis o leyendo noticias sobre dichos deportes en la red.

Las primeras 3 noches estuvimos con Eze en la casa de Kuniaki Tokura y Le Rong (nombre chino) o Jennifer (nomnbre occidental); el de Japón, ella de Singapur. Una pareja de excelentes personas, hiper amigables, y buenos anfitriones. Más que peculiar el dato de que fuimos los argentinos numero 148 y 149 en hospedarnos en su casa, y llegando casi a 1500 en el numero de couchsurfers que tuvieron en su hogar. Unos verdaderos ejemplos del espíritu CS. La primer noche estuvimos junto a un sueco y un canadiense que partirían a Kuala Lumpur, uno a seguir viajando, otro a viajar en moto por Sudamerica; y luego tuvimos la habitación para nosotros sólos. Kuni y Jenni son fanas de Argentina, toman mate, y tienen resguardados 14 kilos de yerba, porque antes la compraban de UK, y les costaba 40 dlrs el kilo. Nos convidaron un alfajor y unos cuantos mates. Rarisimo.

Ante mi clásica pregunta de si la salud y la educación son de buena calidad, y si son de acceso público y gratis, Jenni me contó que el Estado se queda con 30 y algo por ciento del sueldo, y básicamente te obliga a ahorrar para que ante la necesidad, pagues por atención médica, para comprar un departamento o auto, para educación propia o de tus hijos. Ante esto, parece que hay un no pequeño número de gente que se queja de que no pueden acceder libremente al dinero ganado, fruto de mucho mucho sudor -hace muchisimo calor en Singapur!!!-. Y a destacar el hecho de que con este procedimiento, el Estado de Singapur actúa como un banco, y por lo que me cuenta Jenni, hace uso de esa plata para re invertir -aparentemente correctamente- en obras públicas u otros gastos requeridos. La gente se queja de esto también, pero por lo que se ve de afuera, Singapur es un país manejado a la perfección en lo económico.

No obstante, socialmente se ven como dos opuestos: por un lado la clase obrera, que vive en edificios no tan lindos pero más que adecuados para vivir dignamente, y que nada tienen que ver con las horrorosas y hacinadísimas viviendas públicas que tenemos en Argentina; y por el otro, la gente más acomodada, que parece ser un gran número de la población, y que se nota apenas llegado al país, que tiene un alto nivel de consumo y superficialidad. No dista mucho probablemente de las clases acomodadas de otros países, pero a la vez es notoria la inmensa pero inmensa cantidad de shoppings que hay. Mucha moda, mucha marca. Desde que estuve en nosequecalle en Paris que no veía tantas marcas top en el mismo lugar. Y si existen, es porque se las consume.





Y es en torno a estos sectores de altas marcas, y de bellas construcciones, donde más occidentales se encuentran. Da la sensación, por cómo se visten, cómo se mueven, cómo hablan, que todo occidental que encontrás en Singapur -no los backpackers obvio-, es de la clase alta. No se encuentran muchos, pero los hay, y generalmente muy bien vestidos, y en zonas paquetas. No debe ser casualidad, seguramente, que el lugar donde más occidentales vimos fue en los Botanic Gardens, un domingo por la tarde,  a donde caimos por azar con Eze, sólo para pasear. Resulta que esa tarde había un recital de jazz gratis y al aire libre, cual rosedal en Buenos Aires.

Hermoso momento aquel, viendo jazz en ese bellisimo parque singapureño, rodeados de una frondosa arboleda, y darte cuenta de que tenés más en común con el chino que te cocina el almuerzo que con la francesa pseudo-Yoko-Ono que en sus espasmódicos movimientos nos contaba lo espectacularmente bello que le había resultado ver polo en Argentina.

En fin... el cole se acerca a la ciudad de Malacca (o Melaka, aún me resta averiguar cual es el nombre apropiado) y quiero disfrutar de la vista.





Adiós Singapur, fue un gusto.
Hola Malasia.



,

Asiento 37J. Goodbye New Zealand...

En algún momento entre las 19.18 y las 15.18,
en algún lugar entre Nueva Zelanda y Singapur,
se me da por comenzar a  escribir mi despedida de NZ.

Probablemente ya suba esto al blog estando en Singapur, en la casa de un japonés, que vive en Singapur, y que prometió esperarnos a Eze y a mi con Fernet, Mate, alfajores Havanna y chocolinas. O quizás en algún free wifi que encuentre por ahí.

¿Por qué no escribí algo antes, estando en NZ? Por la misma razón por la que hace meses que apenas subo algo acá; razón que, dicho sea de paso, ni yo la se. Quizás porque NZ me dejó de sorprender, y se detuvieron esas ganas que solía  tener de escribir algo acá. Recuerdo los días del picking de kiwis, allá por abril del 2013, cuando le decía a Manu qué iba a escribir, y nos reíamos a carcajadas... apodos, chistes, etc.

Con el paso del tiempo, me asenté, me apagué; dejé de querer escribir, aún a veces queriendo forzarme a hacerlo, sólo por el hecho de que quiero en años leer estas reflexiones y sorprenderme a mi mismo. Y así transcurrieron los días, y dejé el blog en el olvido.

Quiero culpar a NZ, porque quiero creer que en este viaje que se me avecina, en este nuevo continente que ya logro ver por las ovaladas ventanitas del avión de Jetstar, volveré a maravillarme de la gente, la cultura, la gastronomía, los paisajes. Del viaje.

Y ahí viene mi última reflexión sobre NZ, un país que en 14 meses y 24 días me dio mucho, pero mucho. Y  quiero decir, perdón por la redundancia, mucho. Lo volvería a hacer, una y otra vez, sin ningún arrepentimiento, sin mirar atrás. Volví descubrirme a mi mismo otra vez viajando sólo; pude conocer un número afortunadamente alto de gente admirable e inolvidable de distintas partes del mundo, que me tomaría todo un nuevo y largo viaje el volver a ver y visitar; acumulé experiencias de vida, de las tangibles y las intangibles, que me hicieron muy bien; y mal que me cueste, por ser un aspecto puramente económico y me duele admitir que vine también para esto, logré ahorrar plata para viajar. Y sin embargo, siendo honesto conmigo mismo, estas cosas las podría haber logrado en otro lugar en el mundo. Lo que me dio NZ me lo di yo, y me lo dio la gente que me crucé. ___NZ fue algo así como un meeting point, una intersección de eventos, gente y diversos elementos que se conjugaron allí, como lo podrían haber hecho ene algun otro lugar.

Quiero evitar confusiones, sobre todo para el Anibal que lea esto en años, para que no olvide las maravillosas cosas que pasaron allá (¡qué loco que ya mi "acá" no sea NZ!). En NZ visité lugares paradisíacos, que no fueron pocos; conocí kiwis genuinamente amigables; me dieron ganas de quedarme más tiempo en muchos destinos. Pero sentí siempre que era un país que no tenía demasiado para darme, en terminos de un suelo que me diera comodidad y calidad de vida emocional, que vibrara a una frecuencia similar a la que generan mi cuerpo y mi mente. Será que son, en el fondo, ingleses; será que no agitan en los recitales; será que no tienen pasíón por el futbol y otras argentinidades; será que la gastronomía se acaba en el fish and chips. Todos hipotéticas razones, dado que me cuesta anclar ese "será" en algo que suene sensato.

Lo único sensato, genuino y verdadero, es que el único motivo por el que viviría en NZ sería el económico: lo que realmente diferencia al primer mundo de nosotros los argentinos-latinos, seamos el mundo que seamos. Y ese motivo, más que válido para muchos amigos que dejé en NZ y viven ahí, para mi, ahora y acá, sencillamente no es suficiente.

Y ahora, justamente, me estoy yendo a un nuevo continente, un nuevo mundo. Distinto muy probablemente de todo lo que conozco. Un lugar del que leí y oí que vibra a mil revoluciones por segundo, repleto de gente(s), aromas, sonidos, paisajes, que espero generen esa "sincronía de elementos" de la que hablé previamente en el blog y que es el motivo por el que viajo.

Quiero volver a necesitar sacar fotos a la gente, quiero volver a sentir ganas de escribir. Pero ahora no me va a quedar otra que culparme a mi de lo que pase.

¡ Chau NZ, gracias por todo, nos voy a extrañar !





,

Tonga !

Ahora me toca escribir no desde el deck frente al mar, sino cómodamente recostado en una hamaca paraguaya, en el balcón de la casita que ocupo junto a Silvia y Luis.

Ah, si, Silvia y Luis, papá y mamá; vinieron de visita a NZ, y nada mejor que traerlos a una isla de la Polinesia!

Ellos leen en su cama, yo tomo cerveza "Popao" y escucho música. Y una noche después, aún no logro controlar el tiempo.

En fin. Tonga. Si, Tonga, un país que hasta que viví en Kerikeri con mucha gente de acá, apenas conocía su nombre y su ubicación geográfica.

Resulta que Tonga, acá en lo que parece en medio de la nada, cerca de otros pequeños países como Samoa, Fiji, Kiribati, Vanuatu, tiene muchas cosas peculiares.

Lo primero que supe de este país -hogar de una de las culturas más alegres, joviales, y amigables que he conocido-, es paradójicamente a decir malas palabras.

. Mataelo. Cara fea.
. Matauzi. Puto.
. Fingota fefeo. mmm capaz google tiene la respuesta, asi el blog no se vuelve prohibido para menores.

Prontamente, told off por el supervisor de los isleños en el hostel de Kerikeri, pasaron a enseñar otras frases o palabras útiles.

. Talabou. Beautiful.
. Gino Lelei. Nice body.

De ahí en más, ir al Macdonalds todos los martes con Tali, Sione y Liwaki, junto a los argentos de turno, se volvió una grata rutina semanal, donde se repetía el ofrecimiento de comida por parte de nuestros nuevos amigos.

Y ahora, casi un año después de este inicio de mi relación con Tonga, me encuentro en Vavau, la 2da mayor isla de esta nación. Hogar de Tali, mi muy mejor amigo tongoleño, a quien justamente hoy, 17 de marzo, me encontré por la calle.

Allá en NZ el me dibujó este mapa, para que por si yo alguna vez fuera a su país natal, lo pudiera encontrar, o lograra ver donde el vivía.

****

Y finalmente vine. Y casualmente, hoy me lo encontré en la calle, en el centro de Vavau: Neiafu. Mañana, después de bucear, probablemente vaya en Kayak a su aldea, a visitarlo, a conocer a su familia, luego de que me invitara incluso a dormir en su hogar. [No, finalmente no fui... el mar estaba muy picado y peligraba la vuelta]

Curiosa esta, la gente de Tonga. Grandes y temibles como lucen, resulta que se ríen en falsete, te saludan al pasar, cantan como los dioses, y como decía, son gente que da placer conocer.

Este país, compuesto por 170 y algo de islas, habitado por apenas 106.000 personas, posee ciertas curiosidades. A saber:

. Unico país de la Polinesia en nunca haber sido conquistado o colonizado, ever. Razón de burla a los Samoanos y Fijianos, eternos pero amigables rivales de aquí.

. Actividad imperdible: ir un domingo a la iglesia. Cualquier iglesia, porque acá, como si se tratara de Italia quizás, hay iglesias por doquier. Mormones, adventistas, católicos, cristianos, testigos de jehová... todo eso pudimos divisar en apenas unas caminatas por la aldea UNGUTAKU.

. Tonga, pero especialmente Vavau, posee uno de los arrecifes de coral mejor protejidos del mundo.

. Aquí, en temporada, es legal y posible nadar con ballenas... lástima que es de junio a septiembre.

. No son pocos los hombres vestidos de mujer que me he cruzado en estos días. Acá la homosexualidad es vista igual que la heterosexualidad.

. El ritual de Kava. Esta es una raíz muy popular en esta zona, que utilizada como infusión, tiene efecto relajante. Probé un poco en la casa de una familia, y no me hizo nada, asumo por haber consumido baja cantidad.

. Es el primer país del mundo en ver el sol -aparentemente junto a Kiribati, con quien hay una pugna constante por quién ve el sol primero en cada nuevo día-. Digamos, el último meridiano se ubica apenas al este de aquí. De hecho, si uno vuela de acá a Samoa, se encontraría en el mismo horario... sólo que del día anterior!

. Compuesto por 170__ islas, de las cuales __ están deshabitadas.

. Muchos campos de cosecha, observé, no se encuentran delimitados. Por lo que vi, leí, y escuché en boca de gente local, la propiedad es algo, como decirlo, flexible y variable.

. Las campanas de las iglesias suenan, literalmente, a cada rato y en cualquier momento. Dicen que como acá la gente es tan pero tan religiosa, y a la vez tan pero tan descontracturada, que no tienen relojes. Razón suficiente para que las campanas suenen, por primera vez en el día, a las 4.30am. Lo bueno es que si no te despertaste con eso, muy probablemente uno de los 3 gallos que debe haber promedio por casa te va a despertar. Y sino, como último recurso, siempre está el calor, o los mosquitos, o mi viejo haciendose un café temprano por la mañana, pero sonando como si estuviera jugando al basket en la bacha de la cocina con  cubiertos de metal.

,

Dulce sincronía

Una furia irrefrenable, unas ganas de romper todo a patadas.

Es que no quiero que el tiempo pase. O si, quizás un poco si, pero eso viene después.

Estoy en Vavau, a 135km al norte de la isla principal de Tonga. Primer país en ver el sol, único país en la polinesia en no haber sido conquistado ni colonizado nunca.

Heme aquí, sentado frente al mar. Cerveza; reposera; estrellas; la luna llena, apenas rodeada de nubes -cosa rara en este, el mes más lluvioso por estas latitudes-, reflejada en el calmo mar; y un coco aún virgen e impoluto, a quien hoy creí conquistar tomándolo de la palmera, pero que acabó venciendo al no dejarse abrir (para imaginar la situación, ver la escena de Tom Hanks intentando abrir el coco en "Náufrago").

Y yo, inocentemente, queriendo controlar el tiempo... cuando ni siquiera pude derrotar a un coco! 

Ha sido algo recurrente en mis viajes, en mi vida, esto de querer detener el tiempo; esto de presenciar algo tan... vasto, tan lleno de vida y emoción, que me lo quiero quedar por siempre. No son ínfulas de superheroe ni mucho menos; es sólo que siento que la vida transcurre, y aún siendo que viajo y hago lo que quiero, más aprieto, más arena se escurre entre mis dedos. Lo que más me llena y enriquece de vivir y viajar, se me escapa, así sin más. Recordaré quizás el momento, lo que sentía, lo que veía, lo que escuchaba. Pero esa sincronía de elementos, esa conjunción de imagenes, sonidos, aromas, ideas, gente, se esfuma con el tiempo.

Ahora, transcurriendo mis primeros días de mis 30 años, aún no descubrí como retener la esencia de todo eso. Ni una foto, ni un video, ni un escrito, pueden emular esta sincronía.

Así es como acabo resignandome, vencido por un coco y por Cronos. Pero de ahí en más, la furia irrefrenable se convierte en esperanza.

¿Esperanza de qué?

Esperanza de algún día poder controlar el tiempo. Empatarle a las injusticias de Cronos. O al menos, aún con el amargo sabor a derrota, sentir lo dulce y feliz de seguir acumulando estas bellas sincronías.

PD: a ver si puedo convertir esta furia irrrrrefrenable en un coco comestible!
,

Ardan malditos, ARDAN!

Cosas que creo que me olvidé de comentar, y no quiero olvidar:
. Le corté el pelo a un chino.
. Manejando en mi auto, levanté a un hitchiker que al minuto de subirse, me hizo saber que recién salía de 4 años y 7 meses de cárcel, por asesinar de 6 puñaladas a su tío. Cof cof.
. Waitomo Caves... una de las excursiones más hermosas que he hecho. Una cueva con gloworms, agua fría, cascadas, y mucho más.
Y bueno.. volviendo, lo que importa...
es Breaking Bad! La pucha, recién termino la 4ta temporada, y todo el día, mientras trabajaba, mientras hablaba con colegas y amigos, pensaba en el momento en que me fuera a acostar en mi cama, y pudiera disfrutar del 1er episodio de la 5ta... Y sin embargo, heme aquí, con ganas de escribir!
Hace casi 3 semanas que estoy viviendo un poco más al sur del centro de la isla sur de NZ. Cromwell se hace llamar el pueblo,  y se hace querer, no porque tenga montañas; un lago helado; un sólo supermercado; un mall que ni se cuando abre ni cuando cierra porque siempre que fui estuvo cerrado; sino por la gente.
Cuando mi amiga Coni me recomendó venir a juntar cerezas a Cromwell, no dejó de decirme que fuera a The Chalets -ahora descubro que la razón puede ser, también, que es casi el único lugar para hospedarse!-. No tiene ollas, cacerolas ni utensilios; tiene 2 duchas y 2 inodoros; tiene 4 hornallitas de morondanga; y todo eso para las 36 personas que vivimos en Criffell, el chalet donde me tocó vivir, más la gente del camping que se acerca a hacer uso de nuestras escasas comodidades, porque las suyas son aún menos.
Lo que si tiene The Chalets, es gente muy atractiva. No hablo de belleza femenina -la cual, dicho sea de paso, suele estar acompañada de un par masculino a distancia prudente-, hablo más bien de la atracción emocional y personal que me genera mucha gente de acá. No es la primera vez que me ocurre esto; me pasó  en Aranga en Kerikeri, en el Base en Auckland, en Akaroa. Será tal vez porque llevo ya 10 meses en NZ, que venía necesitando esto ahora... gente que me atrayera, que me diera curiosidad, que me diera ganas de saber quienes son, de donde vienen y a donde van, que me dan ganas de volver a cruzarme, que ya se que en un futuro más o menos lejano voy a extrañar. Me gustaría poder recordar y citar una frase de Kerouac en "El Camino", donde el personaje principal clama que lo único que le interesa es cruzarse y conocer gente con luz, que arda como una llama, con vértigo... o algo así. Y de esas llamas me he cruzado muchas en este tramo de vida... muchisimas diría yo para apenas 10 meses de vida.
Y repito, esta sensación es algo usual para mi en este viaje afortunadamente. Sólo que recién ahora decido volcarlo acá.
No he dejado de extrañar a familia y amigos, eso nunca! Sólo que empecé a tener nuevos amigos, nueva familia. La situación lo demanda, mi "nosequé" (ser? alma? corazón? mente?) lo pide. Cada vez más empiezo a extrañar no sólo a los que dejé voluntariamente en Argentina, sino también a aquellos que se me fueron yendo, o fui dejando, en este camino cuyo fin aún desconozco. Y así, con aquellos que vuelvo a cruzar, mi "nosequé" se tranquiliza, se apacigua, al saber que vuelvo a estar cerca de un ser querido. Y si así me siento acá, lo que será al volver a la patria!
En fin... esto terminó siendo una mezcla entre cursilería y nostalgia. Seguramente sean las navidades, el vecino año nuevo, o que estoy escuchando a Ben Howard.
Lo que pretendía transmitir es que a pesar de estar haciendo un trabajo duro, demandante y mentalmente cansador -el de "grader" de cherries, a explicarse pronto en el blog!-, lo que me hace quedarme sin dudarlo, además del payslip de 885dlrs por 6 días de trabajo -si, ya se, es también un buen motivo-, son estas llamas que me crucé.
Llamas que seguramente arderán como nunca este año nuevo; y no pretendo aquí darme infulas de poeta, sino que van a arder por el alcohol en sangre que tendrá cada una de estas llamitas!
A mis amigos, donde sea que están, les deseo felices fiestas.
Y ardan! Por la razón que quieran, pero ardan malditos!
ARDAN !
,

Cansei de ser sexi

Cansei de ser sexi

Básicamente ese es el estado actual de las cosas.

Podría empezar con la cronología de los sucesos acaecidos en estos mudos meses, con los lugares visitados, la gente conocida, las reflexiones hechas y las decisiones tomadas; o bien con la forma un tanto elusiva con la que llegué a ese aparentemente egocéntrico título. Pero no, esto último voy a dejarlo a las mentes imaginativas el descifrarlo. En cuanto a lo anterior, supongo que me explayaré y lo relataré con mayor o menor detalle... ya iré viendo a medida que escriba!

Al volcar estar estas ideas esto no tengo acceso al blog, asi que realmente no recuerdo cuando fue la última oportunidad en que escribí algo en el blog; habrá sido probablemente en julio o agosto, por lo cual no me queda más que asumir que llevaré  unos 4 meses aproximadamente de silencio bloguístico.

Es algo que sabía que me iba a pasar, esto de darme cuenta que lo que estoy realizando no son vacaciones, no es un viaje corto ni bien definido, y por tanto, eventualmente la vida iba a transcurrir, iba a naturalizar el vivir con mucha gente, el cambiar de hogar y amigos cada unos tantos meses, etc. Así, el blog, algo que al principio era novedad y lienzo de muchas ideas, novedades y reflexiones, empezó a ser algo que me parecía una responsabilidad, una atadura. Así que lo colgué, asi sin más; con algo de culpa, eso si. Pero necesitaba colgarlo.

[Interrupción 1: de repente me agarró nostalgia de mis sahumerios y escuchar música en mi pieza!]

Me pasó allá en mis años mozos, a los 18, cuando en mi viaje de 6 meses por Europa, duré 59 días de escribir en el diario. Después lo mandé al corno, y no escribí más.

Asi que si, perdón a mi mismo por el cuelgue... pero no tenía ganas.

En fin, como decía, me cansé de ser mozo. Desde agosto que vengo en el rubro del "hospitality", y me saturó. Diría que con la casi única excepción de un fin de semana en que hice un road trip, desde agosto que no tengo un fin de semana entero a mi disposición. Y no se trata de tener sábado y domingo dedicables al ocio, sino más bien de tener un OFF el mismo día que la gente que me rodea! Laburar de mozo implica trabajar cuando la gente sale a distraerse y divertirse -sobre todo en días soleados y holidays!-, y estar libre cuando nadie lo está. Así fue que mi vida social menguó un poco!

Eso si, aprendí un oficio útil y en el que a la vez terminé siendo bastante bueno! Hubo customers que le decían a mis jefes que me aumentaran el sueldo, que iban al restaurante por mi, y hasta otros que mandaron mail al chef diciendole que la habían pasado muy bien con el mozo argentino!

Lo increíble, a todo esto, es que habiendo trabajado de mozo por  poco más de 3 meses en Auckland, y ya 1 mes y medio en Akaroa, el cansancio del oficio me vino en un lugar en el que estoy muy muy cómodo.

Vivo en un lugar al que viene gente de muchas partes del mundo a visitar, considerado uno de los mejores destinos entre Australia y NZ para los cruceros. Un paraíso en la Banks Peninsula, en la South Island de NZ. Un pueblo de poco más de 500 habitantes estables, que casi se quintuplica en el verano. Camino 5 minutos de mi casa al trabajo, con la bahía de Akaroa a mi derecha, un paisaje que nunca pensé que iría a tener de "hogar". Me pagan bien, gano propinas, me dan de comer, conozco gente de todos lados.

Pero "cansei de ser mozo". AH, y tengo que usar zapatos, lo cual realmente es una tortura inconmensurable.

¿Qué se viene ahora? El 8 o 9 de Diciembre parto hacia Cromwell, hogar de muchas cherries a ser pickeadas y packeadas por backpackers. Yo, que venía rehuyendole a las masas de latinos, para practicar más inglés, yo, que elegía destinos y trabajos para sentirme más lejos de casa, ahora tengo más ganas de sentirme cerca de casa. Con más backpackers, con más latinos, en horario de trabajo más normal, más constante. Y eso que en Akaroa estoy con un increíble grupo de gente (Martín, Lu y Agus, Agus y Lu, Iban y Noe, Pepo y Toma).

Pero tengo ganas de un trabajo distendido, informal, tranquilo, más normal. Quiero poder hablar con gente que está en la misma que yo, vestir bermudas. En realidad lo quiero todo, pero al no poderse, elijo, hoy y ahora, irme de Akaroa.

De todas maneras, dicen que nadie se va completamente de Akaroa. (me lo dijo Martin, quizás sea cierto)

Asi que si, me voy no más.

¿Y qué pasó este último tiempo?

ESTO:

1. Algo impensado: trabajar de Outreach Campaigner para Greenpeace.

2. Roadtrip de 3 días a Tauranga y Coromandel con Gera y Aguas. Application en disintas pack, y en Silverfern, en un matadero de vacas. Futuro oscuro en Tauranga, vuelta a la city.

3. Trabajar de mozo en eventos formales, en los lugares más top de Auckland (SkyCity, Langham Hotel, The Wharf, The cloud, etc). Casamiento de la princesa de Tonga y servirle a la familia real tongoleña; servirle a John Key, el 1er ministro de NZ; y un largo etc.

4. Recital de Fat Freddys Drop y partido de Pumas vs. all blacks. Grandes espectáculos!

5. Vivir en el Base Hostel... ¿Como aguanté tanto? Seguramente sea por la "302", habitación en la que conocí gente increíble, y que fue el hogar más bizarro que he tenido! And also because I met Obie, my brother from another mother from Sri Lanka. (Hi puto!)

6. Trabajo en "Comida Bar", un restaurante en Mission Bay. Dueños de Kosovo; en la cocina un español, un brasileño, dos argentinos, dos hindúes y un bulgaro; en el floor, una rusa, un argentino, un checo, una yanqui, una inglesa, una china, y sólo una kiwi. Ah, y el bar era español!

7. Alquiler por 3 semanas en Suffolk St, algo loco, impulsivo, delirante, inesperado, pero más que satisfactorio! Y el primer lagrimón en NZ.

8. Dormir por 3 semanas en sillones en lo de Muri primero y en lo de Eze y Eri después.

9. Renunciar al trabajo, mandar CVs únicamente a restaurantes frente al mar en lugares que me gustaran. Me seleccionan en 4, y elijo "The Trading Rooms" en Akaroa.

10. Road Trip de 6 días con James Leyton, psicólogo de Texas. Hamilton, Waitomo Caves (WAITOMO CAVES... INCREIBLE!!!), dormir en el auto frente a las Kerosene Creek, 3hs magnificas bajo la lluvia en las hot pools, Rotorua, Taupo en lo de Mari, las potentes Huka Falls, Tongariro National Park, Ohakune en lo de Mati Orquera, Whanganui en lo de Peter, Welli en lo de Ani, Ferry de Welli a Picton, paso porKaikoura y las focas en las cascadas, paso por Ch, visita a amigos, dejo a James en el hostel, y termino en Akaroa.

11. WWOOFING en un Bed and Breakfast increíble, haciendo pintura y jardinería a cambio de una cabañita con desayuno para mi solo.
Volver a empezar, solo en Akaroa. Tener 3 trabajos en un mismo día!

12. Momento más duro desde que estoy acá: se casa mi amigo Horacio con Valeria, y yo acá, lejos de ese gran momento de mi gran amigo, a 10.000 km de tanta felicidad, tanta gente querida! Se me piantó mi 2do lagrimón en NZ.

13. Extension de la Visa. Lo logré!

14. Varieté de cosas. -  A mi, que me encanta aprender y conocer, visitar y curiosear, esto de trabajar y viajar tan fácilmente, me viene al pelo! - Intentando mejorar con el Longboard - Me compré la GoPro 3+ Black Editiooooon!!! - Casi 8.000km con Bucéfalo, la RVR!!! -

Puf! Esta enumeración hace que me percate de otra de las razones por las que no escribí antes. La innumerable cantidad de cosas que hice, pense, decidí, conoci, etc, hacía que cada vez que quería empezar a escribir para el blog, sentía que sería una empresa de proporciones homéricas... y simplemente hacía otra cosa. Asi que por esa misma razón ahora lo dejo acá, con la simple enumeración, y en otro momento retomaré la cuestión, poniendo el día del viaje en el que estoy y todo; y con la seguridad de que voy a estar, ahí si, un poquito más cerca de contar todo lo que quiero contar!

[No me gustan los finales abiertos:

"Cansei de ser sexi" --  "Cansei de ser buen mozo" -- conexiones y referencias a cargo del lector



Map